La MetroGuagua dispondrá de 36 paradas con un diseño singular y sostenible que proyectarán una imagen vanguardista del transporte público

Interpreta en clave urbana las funciones clásicas de una parada de guaguas: señalización, información, espera y abrigo, al tiempo que transmite una imagen ligera, transparente y moderna

La parada está optimizada para ocupar el menor espacio posible sobre la acera y para no crear una barrera física entre la calzada y los comercios o el espacio público que se encuentra en el entorno

Las Palmas de Gran Canaria, martes 20 de septiembre de 2022.- La MetroGuagua, el futuro sistema de transporte de la ciudad, dispondrá de 36 paradas (además de la estación de Hoya de la Plata, paso inferior de Santa Catalina y terminal del Puerto) con un diseño flexible, singular y sostenible que proyectarán una imagen vanguardista del transporte público de la ciudad.

En el marco de la Semana Europea de la Movilidad 2022, el concejal de Movilidad de Las Palmas de Gran Canaria y presidente de Guaguas Municipales, José Eduardo Ramírez, acompañado por Elena Nedelcu, arquitecta de TDA arquitectura y urbanismo, y Nicolás Capablo Gómez, gerente de Capmar, han presentado en la sede central de Guaguas Municipales el nuevo modelo de parada, que ha sido adjudicado a la compañía Capmar Sistemas de Información.

“Convenimos que la MetroGuagua es la perfección del transporte público en este municipio. Es un paso decisivo para Guaguas Municipales, un proyecto icónico que ya se va estableciendo y asentando en diferentes áreas de la ciudad –como Mesa y López, Blas Cabrera Felipe o calle Galicia, entre otras- y, como tal, necesita paradas que destaquen por su singularidad, elegancia y sencillez”, ha subrayado el concejal del área de Movilidad, quien ha apuntado que la propuesta ganadora cumple con las expectativas que se habían depositado en este concurso público.

“La parada de MetroGuagua recoge las condiciones particulares de su implantación en la ciudad, su climatología y las necesidades de la nueva línea de transporte rápido”, ha apuntado la arquitecta Elena Nedelcu, al tiempo que ha concretado que “se trata de un diseño flexible que interpreta en clave urbana las funciones clásicas de una parada de guaguas: señalización, información, espera y abrigo. Transmite una imagen ligera, transparente y moderna”, ha enfatizado Nedelcu.

Por su parte, el gerente de Capmar Sistemas de Información, Nicolás Capablo, ha agradecido al Ayuntamiento “esta apuesta por la innovación y el diseño exclusivo” y ha recordado que la relación con Guaguas Municipales parte desde 2015, con la colocación de los postes solares de información en diferentes vías de la ciudad.

Parada permeable

Según sus ideólogos, el modo en que su cubierta se ancla al suelo, mediante dos “patas”, está optimizado para ocupar el menor espacio posible sobre la acera, y para no crear una barrera física entre la calzada y los comercios o el espacio público que quedan detrás de la parada. No existe una parte trasera, la parada es muy permeable para la circulación, de manera que los pasajeros puedan subir y bajar, aproximarse o alejarse del vehículo en el menor tiempo posible.

Esta parada, a diferencia de otros modelos, funciona como una pieza de mobiliario urbano más, no únicamente como un elemento funcional que sirve solo para el transporte. Por lo tanto, cuando no pasa el vehículo de la MetroGuagua, la parada se transforma en un banco público bajo una pérgola. La cubierta protege del sol y de la lluvia al pasajero durante el corto tiempo de espera, atendiendo a la alta frecuencia de paso prevista.

La parada ofrece un ámbito seguro, bien iluminado, sin rincones escondidos, lo que hace que transmita la sensación de seguridad que debe percibir todo tipo de usuario del transporte público.

Además de la cubierta y el banco, la parada dispone de todos los elementos funcionales necesarios: máquina expendedora de billetes, pantalla táctil con información de movilidad en la ciudad, poste de señalización con la información en tiempo real sobre la llegada del próximo servicio, red wifi a disposición de los viajeros, papelera. Conjuntamente, se prevén diferentes paneles donde se pueden instalar pantallas o información estática. La parada dispone de captadores solares en el poste de información y en la cubierta.

La parada incluye una serie de facilidades que la hacen accesible para personas con discapacidad tales como paneles táctiles, sistemas de aviso e información audio y la correspondiente señalización en el pavimento. Para las personas de movilidad reducida, PMR, la conformación permeable de la parada permite un uso sin discriminación del servicio. Además, se prevén sitios exclusivos de espera y sistemas de aviso en tiempo real para agilizar el acceso a la guagua de las personas en silla de ruedas.

Los materiales utilizados son duraderos y adaptados al uso en una ciudad de ambiente marino: estructura con perfiles de acero inoxidable y cubierta ligera de fibra de vidrio. La reducción de elementos al mínimo, su configuración antivandálica, los materiales utilizados y la fácil accesibilidad a todos sus elementos, hacen que la parada sea resistente, limpia y de fácil mantenimiento.

Configuración adaptable

La parada propone un sistema flexible y modular: en función de su implantación y de las diferentes dimensiones y configuraciones del emplazamiento en los distintos puntos del recorrido de la línea, la parada se puede encajar en cualquiera de ellos sin molestar y sin crear inconvenientes en su entorno.

Se pueden configurar paradas de uno, dos o tres módulos, en función de la afluencia de los viajeros o del espacio libre disponible, e incluso se puede prescindir de su cubierta si fuera preciso por las especiales características del emplazamiento.

El módulo base incorpora la estructura de dos patas y la cubierta en forma de dos alas, el banco y el resto de los elementos que, al no estar unidos, permiten ser desplazados o suprimidos si fuere necesario.

Esta flexibilidad de configuración es un requisito, puesto que la línea de MetroGuagua recorre lugares tan diferentes en la ciudad como el Paseo Felipe Blas Cabrera, avenida Mesa y Lopez o su paso frente al Mercado Central. El diseño está pensado para que, ya sean necesarios uno, dos o tres módulos, la parada encaje en cualquier emplazamiento sin perder su imagen continua ni su funcionalidad. Una configuración “a la carta” adaptable en cualquier lugar de la ciudad.

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